01 Jun 2020

El sector construcción retomará actividades bajo estrictos protocolos de prevención y mitigación, afirmó el Ministro de Vivienda, Jonathan Malagón, al referirse a la decisión del Gobierno Nacional de ampliar el Aislamiento Preventivo Obligatorio hasta el próximo 11 los trabajadores de los sectores de la construcción y de manufacturas regresen gradualmente a sus labores.


El funcionario recordó que desde la expedición (por parte de los ministerios de Vivienda, Salud y Trabajo) de la circular 001 del 11 de abril de 2020, con los protocolos para el sector de la construcción, se han realizado cinco jornadas de socialización de con todas las regionales de Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol). A estas jornadas asistieron constructores, inmobiliarias y personal asociado a la construcción de edificaciones. En total cerca de 18.000 personas se capacitaron por medio de canales virtuales.

“Hasta ahora se han recibido 250 protocolos en la página del Ministerio para igual número de obras en 15 departamentos”, destacó el Ministro, quien recordó que la mayoría de países han retomado actividades del sector edificador.

Malagón agregó que la circular señala que cada proyecto debe adaptar su protocolo de bioseguridad, prevención y promoción para la prevención del covid-19 en las zonas de influencia de las obras en ejecución y debe estar articulado con los sistemas de seguridad y salud en el trabajo.

Entre las acciones que dicta la circular se destacan la disposición de suministros de gel antibacterial en las áreas de descanso, administrativas y en aquellas de alto tránsito al interior de la edificación. Igualmente, es clave establecer reglas para permitir el distanciamiento entre trabajadores (2 metros) e incrementar las medidas de limpieza y desinfección en las áreas de descanso y de consumo de alimentos y bebidas.

Se suman la adopción de horarios flexibles para disminuir la interacción social de los trabajadores, tener una menor concentración de empleados en los ambientes laborales, mejorar la circulación del aire y reducir el riesgo por exposición asociado al uso de transporte público en horas pico o zonas de gran afluencia de personas.

Además, se debe garantizar el suministro diario de tapabocas y la capacitación de los trabajadores en la forma de uso y retiro. Así mismo, plantea la realización de un Plan de Aplicación del Protocolo Sanitario para la Obra (PAPSO), que planteé las estrategias, alternativas y actividades necesarias para minimizar o mitigar la transmisión del covid-19, de manera que aseguré la protección de los trabajadores de la construcción.

“En términos generales, el mensaje es que en el sector de edificaciones estamos listos”, afirmó el Ministro de Vivienda.Cabe recordar que, según Malagón, de la construcción hace parte el sector de la vivienda, representada en 200 mil unidades al año, que, en su mayoría, ya se encuentran vendidas.

Además, en el país son más de 980 mil los trabajadores vinculados al segmento de edificaciones.

Tomado de: https://www.portafolio.co/economia/coronavirus-colombia-los-protocolos-que-debe-seguir-la-construccion-para-la-reactivacion-540105

01 Jun 2020

De acuerdo con un estudio preparado para la Cámara de la Propiedad Raíz por el experto inmobiliario Oscar Borrero Ochoa, en Colombia el sector inmobiliario venía con buena dinámica en 2019 y a comienzos de 2020 se esperaba un aumento en las ventas de vivienda usada, al tiempo que se vislumbraba un buen comportamiento para los arrendamientos en estratos medio y alto, tanto en Bogotá como en otras ciudades.


Además de no existir crisis de ventas, se estaban corrigiendo problemas de exceso de oferta y elevados precios. Otra previsión era que el stock desocupado no aumentaría y, por el contrario, la tendencia era a disminuir, eliminando, de paso, la sobreoferta existente para arriendo y venta.

representa el 6.3% de la economía colombiana y muy cercano a la industria que tiene el 11%. Por lo tanto lo que suceda en el sector inmobiliario con esta crisis afectara fuertemente el PIB de 2020.


Pero con la llegada del coronavirus y su ya previsible fuerte impacto sobre la economía del país, las cosas cambian, según el experto, quien fundamentó sus nuevas previsiones en estudios de la firma Radar y la Galería Inmobiliaria para sacar sus propias conclusiones, a unos ángulos diametralmente opuestos a lo que indicaba el mercado de bienes raíces al comenzar 2020, las cuales se resumen así:
Arriendos
Dificultad de pago en personas que pierdan el empleo va a generar mora en el cumplimiento de los cánones mensuales.
Morosidad por parte de personas independientes y con trabajo informal.
También habrá un impacto en las afianzadoras y aseguradoras de arrendamientos.
Devolución de locales comerciales y oficinas por culpa de la cuarentena y crisis especial en locales de bares, restaurantes, agencias de turismo y en general todos los negocios que estarán cerrados por 3 o más meses.
Fuerza mayor e imprevisión de estos casos van a perjudicar a propietarios y rentistas.
No es lo mismo la mora aceptada por los bancos que la vigente para propietarios, seguros o fianzas de arriendo.
Ese es un tema legal que no está despejado.
Por esta razón el gobierno ha propuesto un decreto especial para proteger inquilinos del desalojo y aumento del canon de arriendo exigiendo acuerdos entre inquilinos, propietarios y empresas arrendadoras. Hasta la fecha (abril 15 no había sido expedido
Arriendo inmuebles comerciales
Los inquilinos de locales comerciales cerrados están planteando la fuerza mayor y la teoría de la imprevisión por para devolver los locales sin pago alguno de multas o condonación de arrendamientos por varios meses por imposibilidad de usarlos, en especial bares, restaurantes, agencias de viajes y grupos altamente perjudicados por la cuarentena
Esto puede afectar fuertemente a los seguros de arriendo y fianzas que no van a poder responder por los cánones de arriendo también por fuerza mayor.
Habrá un grave impacto en los fondos inmobiliarios y las inversiones en grandes proyectos urbanos.
Se frenan los nuevos contratos.
Habrá nueva negociación entre inquilinos, propietarios, fianzas e inmobiliarias, para cada caso en particular.
Venta de inmuebles usados
Durante el año 2020 se va a paralizar la venta de vivienda nueva y usada de estrato medio y alto. La VIS continuara siendo demandada porque depende de los subsidios del gobierno y Cajas de Compensación, pero dependemos de la estabilidad de los compradores para justificar sus ingresos para obtener el crédito.
Para 2021 podría haber recuperación dependiendo de la profundidad de la crisis mundial y nacional.
Siguiendo las tendencias habituales del mercado se recuperaran más rápidamente las ventas de viviendas usadas que de las nuevas.
Si se quiere vender VIS dependeremos del “Semillero de Propietarios” que el gobierno Duque lanzo en su Plan de Desarrollo.
La crisis afectará mucho a inmuebles comerciales en 2020 y 2021.
Los precios pueden bajar y es previsible una desvalorización a corto plazo.
No es el momento de vender es la recomendación para los propietarios en cambio es momento de comprar a buen precio para inversionistas que desean esperar la recuperación del mercado en uno o dos años.
Venta inmuebles nuevos
No se espera reducción en venta de VIS mientras haya subsidios.
Este sector seguirá jalonando la economía urbana. Ya fue una política de gobierno en la crisis de 1983-85 durante el gobierno de Belisario Betancurt, durante la crisis de 1999-2002, y en la crisis financiera internacional de 2008-2009.
Cuando el mercado de viviendas media y alta, y de inmuebles comerciales falla, la alternativa es estimular la VIS que genera gran cantidad de empleos directos e indirectos. La Construcción y el sector agropecuario son los sectores que más rápidamente generan empleos e ingresos para personal no calificado y permite recuperar la economía en plazo corto.
En la presente crisis de 2020 se debe proponer de nuevo un estímulo a la construcción de VIS con mayores subsidios y a la compra de vivienda media con subsidio a la tasa de interés como se hizo en el año 2009 y 2015.
El problema afectaría fundamentalmente a los compradores que dependen de la economía informal e independiente.
La venta de no VIS (es decir oferta para estratos medio y alto) se afectara gravemente en 2020 y 2021.
Las ventas de oficinas nuevas se frenan.
En los inmuebles comerciales (locales, bodegas, oficinas) Las empresas postergarán decisiones de compra, prefiriendo la liquidez durante las crisis económicas.
Las empresas darán prioridad a recuperar su déficit de caja ocasionado por la cuarentena y la sorpresiva devaluación del peso.
Dos escenarios posibles: Escenario moderado de recesión
Lo economistas lo denominan comportamiento en “v”, es decir una recesión que no es profunda y de rápida recuperación.
Similar a lo observado en las crisis de 2008-2009 y 2015-2016, el efecto será fuerte en 2020 y moderado en 2021.
Ello dependerá de las nuevas cuarentenas que se pudieran aplicar después del 26 de abril de 2020 y del control de la plaga Covid19 en Colombia.
Pero también de factores como impacto en el sector externo, precio del petróleo y del dólar, así como el ritmo de recuperación de la economía mundial.
En este escenario, habría freno en ventas inmobiliarias en 2020, aunque más agudo en inmuebles comerciales que en los destinados a vivienda.
Escenario de crisis profunda
Los economistas lo denominan comportamiento en “V”, una profunda depresión de corto plazo (2 años)
De acuerdo con el experto Oscar Borrero, estaría causado por una profunda crisis mundial, freno a las exportaciones, dólar superior a 4.200 pesos y petróleo a menos de 30 dólares, así como por la prolongación de la cuarentena parcial o total por 3 meses más hasta junio, además de cuarentenas escalonadas en el segundo semestre 2020.
En este escenario, el panorama sería similar a la crisis de 1999 que fue la peor crisis de la economía y sector inmobiliario en el siglo XX. El PIB sería negativo (entre menos 2 y menos 3%), a lo que se sumarían mayor desempleo, crisis fiscal y déficit en balanzas comercial y de pagos.
No obstante, Borrero advierte que este escenario no debería durar 5 años, como ocurrió entre 1996-2001, sino hasta 2022.
Aquí el sector inmobiliario afrontaría mora generalizada en arriendos y problemas en la cartera hipotecaria. Además, la desvalorización sería mayor, con impacto más fuerte en vivienda no VIS e inmuebles comerciales (oficinas, locales, bodegas)
En todo caso, si el dólar sigue subiendo y genera más inflación nacional, la mejor protección sería tener o invertir en inmuebles, pero cuidando la liquidez, es lo que recomienda el autor del análisis.
Con la crisis mundial donde el petróleo y las bolsas caen, la mejor protección es tener inmuebles, aunque tengan vacancia. Es la oportunidad para los Fondos de capital privado y Fondos Inmobiliarios.
Después de las crisis viene la recuperación y la demanda regresará al mercado de inmuebles. Allí se obtendría de nuevo una muy buena valorización. Los inmuebles siempre han sido protección contra la inflación y la devaluación, concluye el documento.


Tomado de: https://diariodelhuila.com/el-coronavirus-cambia-perspectiva-inmobiliaria-en-colombia

01 Jun 2020

Con el Decreto 579 del 15 de abril de 2020, el Gobierno nacional ha señalado lineamientos y medidas transitorias para enfrentar el impacto de la crisis sanitaria por covid-19 en contratos de arrendamiento y disposiciones aplicables en conjuntos y edificios sujetos al régimen de propiedad horizontal. 


“En el caso de los arrendamientos, las medidas transitorias ratifican el llamado a la construcción de acuerdos que, basados en la equidad y en la protección del equilibrio contractual, permitan sobrellevar de la mejor manera posible esta difícil situación, donde una parte necesita de un techo o un lugar para desarrollar sus actividades, y la otra un ingreso que puede resultar siendo su única fuente de subsistencia”, indicó Daniel Vasquez Franco, presidente ejecutivo de Fedelonjas (Federación Colombiana de Lonjas de Propiedad Raíz). 


El directivo del gremio, que reúne a 19 lonjas de propiedad raíz en todo el país, aclaró algunos aspectos de las medidas incluidas en el Decreto 579 que aplican para contratos de arrendamiento de vivienda e inmuebles comerciales en los que el arrendatario es una persona natural, micro, pequeña y medianas empresa, o una persona jurídica sin ánimo de lucro inscrita en el registro del Ministerio del Interior.


Como lo ha reiterado el Gobierno nacional, el Decreto 579 no elimina el cumplimiento en el pago de cánones de arrendamiento que se generen durante el período de vigencia de las medidas adoptadas (abril 15 a junio 30 de 2020). Lo que la norma contempla es el tratamiento que debe darse a los intereses de mora y/o penalidades y/o sanciones que se originarían por el no pago de los cánones durante el período específico citado, para lo cual determina que cuando arrendador y arrendatario celebren acuerdos de pago de tales cánones, no se podrán cobrar intereses de mora ni penalidades o sanción alguna adicionales al pago del monto de los cánones en la forma y condiciones que fueren acordadas por las partes. 


Si dicho acuerdo de pago no se produce, el arrendatario deberá cancelar la totalidad de los cánones causados y no pagados entre el 15 de abril y el 30 de junio, adicionados con intereses corrientes calculados sobre dichos cánones a una tasa equivalente al 50% de la Tasa de Interés Bancario Corriente en la modalidad de consumo y ordinario, certificada por la Superintendencia Financiera. 


Fedelonjas también anunció que se aplaza el reajuste anual del valor de los cánones de arrendamiento para aquellos contratos en los que se hubiere pactado el incremento para ser aplicado en cualquier fecha dentro del período transcurrido entre la expedición del decreto y el 30 de junio. A partir de la terminación de dicho período, deberán pagarse cánones mensuales con el incremento inicialmente pactado, adicionado con el valor porcentual de los incrementos no cobrados desde la fecha de expedición del Decreto y hasta el 30 de junio.


En materia de desalojos, desde la fecha de expedición del decreto y hasta el 30 de junio de 2020 no podrán emitirse ni ejecutarse órdenes de autoridad judicial o administrativa tendientes a obtener la restitución de inmuebles ocupados por arrendatarios. Finalizado el período el 30 de junio, podrán emitirse o ejecutarse dichas órdenes. 


Para los contratos de arrendamiento cuyo vencimiento y entrega del inmueble por el arrendatario al arrendador se haya pactado para cualquier fecha dentro del tiempo que dure la declaratoria de la Emergencia Económica, Social y Ecológica, se define que, salvo pacto en contrario entre las partes: dichos contratos se entenderán prorrogados hasta el 30 de junio de 2020 y durante la prórroga continuará vigente la obligación del arrendatario del pago de los cánones para dicho período. 


Salvo acuerdo en contrario que celebren las partes, los contratos de arrendamiento en los que se haya acordado la entrega del inmueble al arrendatario durante el período por el que se extienda la denominada Declaratoria de Emergencia Económica, Social y Ecológica, quedarán suspendidos hasta el treinta (30) de junio de 2020, fecha a partir de la cual, a falta de acuerdo entre las partes, se harán exigibles las obligaciones derivadas del contrato.


Sobre las cuotas de administración en conjuntos y edificios
El Decreto establece los requisitos para que los administradores de propiedad horizontal puedan utilizar, durante el período comprendido entre el 15 de abril y el 30 de junio de 2020, recursos del fondo de imprevistos para cubrir gastos habituales de operación de la copropiedad. 
Sobre el particular, el presidente de Fedelonjas señaló que “en cualquier tiempo, el correcto mantenimiento de las zonas comunes influye de forma directa en el valor de las unidades privadas; además, en esta compleja situación los protocolos de higiene y desinfección en edificios y conjuntos son vitales para conservar la salud de sus ocupantes y visitantes. Por tanto, recibimos con beneplácito las medidas que permiten a los administradores acceder a los recursos para actuar con diligencia y mantener en óptimas condiciones el patrimonio de los propietarios de los inmuebles, y prevenir el contagio entre sus ocupantes”.


También se establece que el decreto aplaza el reajuste anual de cuotas de administración de zonas comunes durante el período comprendido entre la fecha de la expedición del decreto y el 30 de junio de 2020. Ante las medidas adoptadas “resulta fundamental reiterar la invitación para que aquellos que no se hayan visto afectados en su situación económica continúen honrando sus compromisos; y para quienes enfrenten dificultades económicas, no duden en buscar escenarios de concertación y diálogo para que el cumplimiento de sus compromisos de pago de cánones, sea ahora o con posterioridad según el acuerdo al que se llegue, se ajuste a la situación particular tanto del arrendatario como del propietario, con clara conciencia de que todos enfrentamos una crisis sanitaria y económica sin precedentes”, expresó Daniel Vásquez Franco, presidente ejecutivo de Fedelonjas.